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Artículo Referencia: 709
Progreso y Miseria
Progreso y Miseria
Subtítulo:
Autores:George, Henry [Autor]
ISBN13:9788498364378
Clasificación:
Idioma original:
Medidas:17x24 mm.
Idioma de publicación:
Fecha de edición:
Edición:Primera
Fecha de impresión:
Encuadernación:Rústica
Páginas:432
Editoriales:Editorial Comares, S.L.
Colecciones:Crítica del Derecho * Arte del Derecho
Materias:Filosofía del Derecho
Peso:0.00083 Kg.
PVP 35.00€ (IVA inc.)
 
 
Disponible


RESEÑA
Henry George (Filadelfia, 2 de septiembre de 1839- Nueva York, 1897) ha sido una de las grandes figuras del reformismo social y económico, en un largo periodo que se extiende desde la segunda mitad del siglo diecinueve hasta el primer tercio del siglo veinte. Fue un gran periodista, crítico y pensador que prestó una particular atención a las cuestiones sociales y económicas. Uno de los autores más influyentes entre el último tercio del siglo XIX y el primer tercio del siglo XX. Su obra Progreso y Miseria fue uno de las más editadas y leídas en la literatura socio-económica de todos los tiempos. Pronto comenzaría a interesarse por la «cuestión de la tierra» (folleto Nuestra Tierra y Política de la Tierra, 1871). En la labor de periodista y difusor de su ideario reformista destaca la fundación en San Francisco del periódico Daily Evening Post (1871). Desde esa tribuna pudo incidir en la opinión pública, defendiendo la consideración como bien social de la tierra, y criticando la propiedad privada de la misma. Defendería la legislación social de protección de los trabajadores y el derecho de sindicación. Ahora bien, su reformismo no le hizo compartir los principios del socialismo, aunque en algunos aspectos fue nítidamente influido por él. Y ello pese a que sus posiciones a menudo fueron calificadas de «socialismo agrario». En todo caso, es de advertir, que sus propuestas tenían un carácter «socializante» ?que no debe confundirse con socialista? de la tierra y de ciertos servicios públicos (en este último caso adelantando una orientación del Estado social hacia la construcción de un sector público a través de cual se produce un cierto control y gobierno de la economía). Es harto significativo que en su vida política Henry George estuvo estrechamente vinculado con el partido demócrata.
Su «activismo» fue realmente extraordinario, llegando a fundar con un grupo de admiradores y seguidores, «La Liga Californiana de la Reforma del Suelo». Allí pronunciaría uno de sus discursos más célebres, «Causas de la escasez de trabajo, de los salarios bajos y de la inquietud laboral». Aunque intento fundar un nuevo periódico, en 1879, descubrió que su lugar más apropiado no estaba en el ejercicio de la acción política directa, aunque continúo vinculado al partido demócrata y a su ideario. Se dedicó a escribir su libro Progreso y Miseria (1879), el cual lentamente fue reeditado, y especialmente apreciado primero en Europa, y después en su propio país de origen, Estados Unidos. Tendría numerosas ediciones en el extranjero, e influiría en general en los proceso de reforma social que ya se estaban acometiendo, y especialmente en lo referente a las reformas agrarias («cuestión social agraria»). Precisamente, en 1879 publicaría The Irish Land Question (reeditada con el titulo La Cuestión de la Tierra), donde anticiparía muchas de las propuestas que se recogerían después en su libro Progreso y Miseria.
Hay que tener en cuenta que aunque Henry George no puede ser adscrito al socialismo como corriente de pensamiento, no se puede negar tampoco que desde los inicios del movimiento georgista hubo una gran confluencia con distintos movimientos no sólo genéricamente calificables de reformismo social, sino más particularmente con movimientos de tipo socialista moderado, como es el caso de los llamados «socialistas cristianos», «socialismo fabiano» (Bernard Shaw; Pease, los esposos Webb) y «socialismo gremial». Todos ellos reconocieron su influencia y la aportación Henry George ?más allá del acierto de todos los análisis contenidos en sus obras y de sus remedios? al impulso de la reforma social. También influiría en autores socialistas como William Morris, Hyndman, Keir Hardie. Esa influencia fue reconocida desde la corriente de pensamiento que se dio en llamar «socialismo de cátedra». George se convirtió en un gran defensor de la reforma social y de la nacionalización de la tierra y del suelo en general. Pero no obstante esa indudable conexión y la existencia de varios puntos de proximidad, cabe decir que Henry George no fue socialista, aunque coincidía con los socialistas en la abolición de la propiedad privada de la tierra, la lucha contra la pobreza y el pauperismo a través de la intervención del Estado (que para él debía ser moderada; la estrictamente necesaria; y con carácter subsidiario), la abolición de los impuestos sobre artículos de primera necesidad y la nacionalización de bienes colectivos naturales. Pero, a diferencia de ellos, realizó una defensa constante de la economía de mercado, la libre competencia y el librecambio, mostrándose contrario a las regulaciones y restricciones que impidieran gravemente su dinámica de funcionamiento. No veía fructífera la dirección e intervención gubernamental, porque consideraba que atacando las causas el socialismo se impondría gradualmente: «La idea socialista es grande y noble, y estoy convencido de la posibilidad de su realización; pero tal estado social no se puede fabricar: debe desarrollarse naturalmente. La sociedad es un organismo, no una máquina; sólo puede existir por la vida de sus partes individuales, y en su libre y natural desarrollo estriba la armonía del todo. Lo que es necesario para la regeneración social, está incluido en el lema de los patriotas rusos denominados nihilistas: «¡Tierra y Libertad!»». El verdadero remedio, el único remedio, es para atacar el mal es alejar su causa: para extirpar la pobreza, para convertir los salarios en lo que la justicia ordena que sean, esto, la ganancia completa del trabajador, debemos sustituir la propiedad privada de la tierra por la tierra de propiedad común. Este éste el remedio de la injusticia y desigual distribución de la riqueza.


Estudio Preliminar, «Economía política de la desigualdad: progreso y miseria en Henry George», por José Luis Monereo Pérez
Palabras previas
Prefacio del autor
Dedicatoria

INTRODUCCIÓN
El problema

LIBRO
SALARIOS Y CAPITAL
I. Doctrina corriente de los salarios. Su deficiencia
II. Significado de los términos
III. Los salarios no proceden del capital, sino que son producidos por el trabajo
IV. El mantenimiento del trabajador no procede del capital
V. Verdaderas funciones del capital

LIBRO II
POBLACIÓN Y SUBSISTENCIAS
I. Teoría de Malthus, su origen y fundamento
II. Deducciones de los hechos
III. Deducciones por analogía
IM Refutación de la teoría de Malthus

LIBRO III
LEYES DE LA DISTRIBUCIÓN
I. Investigación limitada a las leyes de la distribución. Relación necesaria de estas leyes
II. Renta y ley de la renta
III. Interés y causa del interés
IV. Del falso capital y de los beneficios que frecuentemente se confunden con el interés
V. Ley del interés
VI. Salario y ley del salario
VII. Relación y coordinación de estas leyes
VIII. Estática del problema

LIBRO IV
EFECTO DEL PROGRESO MATERIAL SOBRE LA DISTRIBUCIÓN DE LA RIQUEZA
I. La dinámica del problema queda por averiguar
II. Efecto del aumento de población sobre la distribución de la riqueza
III. Efecto del progreso en las artes sobre la distribución de la riqueza
IV. Efecto de las esperanzas que hace concebir el progreso material

LIBRO V
SOLUCIÓN DEL PROBLEMA
I. Causa principal de las crisis industriales periódicas
II. Persistencia de la pobreza, en medio del aumento de la riqueza

LIBRO VI
EL REMEDIO
I. Insuficiencia de los remedios generalmente recomendados
II. El verdadero remedio

LIBRO VII
JUSTICIA DEL REMEDIO
I. Injusticia de la propiedad privada de la tierra
II. El resultado final de la propiedad privada de la tierra es la esclavitud de los trabajadores
III. Derecho de los propietarios a indemnización
IV. La propiedad de la tierra considerada históricamente
V. De la propiedad de la tierra en los Estados Unidos

LIBRO VIII
APLICACIÓN DEL REMEDIO
I. La propiedad privada de la tierra es incompatible con su mejor uso
II. Cómo se puede afirmar y asegurar la igualdad de derechos a la tierra
III. Prueba de la proposición basada en los preceptos tributarios
IV. Ratificaciones y objeciones

LIBRO IX
EFECTOS DEL REMEDIO
I. De su efecto sobre la producción de la riqueza
II. De su efecto sobre la distribución y, por consiguiente sobre la producción
III. De su efecto sobre los individuos y las clases
IV. De los cambios que se producirán en la organización y vida social

LIBRO X
LEY DEL PROGRESO HUMANO
I. Teoría corriente del progreso humano. Su insuficiencia
II. Diferencias en civilización. A qué son debidas
III. Ley del progreso humano
IV. Cómo puede decaer la civilización moderna
V. La verdad fundamental

CONCLUSIÓN
Problema de la vida individual
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